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martes, 19 de agosto de 2008

La evolución o pérdida del cuerpo humano

El cuerpo obsoleto y/o la negación del cuerpo humano

La pérdida de protagonismo del cuerpo humano versus la tecnología.
Con la evolución de los medios tecnológicos, el cuerpo humano ha pasado por diversos estados siendo un reflejo de cada época. Tenemos como gran paradigma de un cambio en la corporalidad a la revolución industrial, pudiendo citar a Foucault con su tesis sobre los mecanismos de poder y saber y su efecto en los cuerpos de las personas. En los años próximos, la tecnología avanzó rápidamente y lo sigue haciendo con una velocidad monumental, y el cuerpo humano ha debido adaptarse a estos cambios.
La danza como expresión humana y artística no está ajena a este proceso y en los últimos años ha incorporado variadas tecnologías tanto en los movimientos como en las puestas en escena. Es así como se ha creado nuevas formas de expresión como performance, body art, video danza, danza instalación, etc. En todas estas manifestaciones hay cierta tendencia a extralimitar o a no-usar el cuerpo humano. Esto es lo que me ha llamado la atención y es lo que me interesa abordar en este trabajo.
En la tecnologización de la danza misma, es decir, en el crecimiento de técnicas formativas de movimiento, el nivel técnico que requiere un bailarín contemporáneo es muy alto. Se necesitan cuerpos tonificados, elongados, versátiles, olímpicos y expresivos, o sea, se ha explotado el cuerpo a su máximo rendimiento. Este fenómeno junto con la fusión de las artes que existe hoy en día ha llevado a buscar otras corporalidades para poner en escena. Es así como nos encontramos con nuevos medios (y también la danza) que han expuesto la problemática del cuerpo humano y sus limitaciones y se nos presenta a los avances tecnológicos como una gran alternativa para solucionar esta problemática.
En esta investigación he conocido el net-art, los cyborgs o los avatar como los grandes ejemplos de estas nuevas formas de expresión. Esta tendencia actual es la no existencia del cuerpo humano en escena ante otros objetos El cuerpo como concepto ha evolucionado a través de los años. Esta investigación recorrerá diferentes conceptos a modo de ejemplo hasta llegar a la negación. Obviamente el recorrido el cuerpo que presento a continuación no pretende ser el único existente ni mucho menos. Elegí ciertos conceptos y con ellos trabajé, y no pretendo con este trabajo mas que ilustrar algunos datos interesantes para mi. Estableceré un recorrido desde la revolución industrial y las ideas de Foucault, pasando por las teorías de McLuhan y tomando otros ejemplos con el arte como por ejemplo, Stellarc.

El Cuerpo Transdisciplinario

El cuerpo pensante o el cuerpo transdisciplinario

En la exploración de nuevas formas de hacer danza, búsqueda de nuevos lenguajes e integración de nuevos nexos hay dos grandes vanguardias que se dieron en los Estados Unidos. Las dos bastante revolucionarias, pero diferentes entre si, y hasta hoy son grandes ejemplos de formas de enfrentar la danza. Importantísimo fue el aporte de Merce Cunningham, John Cage, y el de Black Mountain College (1933-1957), porque es justamente aquí donde confluyen nuevos movimientos como el Neodada o el Action Painting. Estos movimientos proponen ilusionismo y alternativas a la literalidad, dando cabida a la casualidad, al flujo, a lo no lineal. Este espacio fue de experimentación donde resultaron trabajos muy interesantes y que poco a poco fueron abriendo paso a la tecnología. El intérprete en su simpleza ya casi no existe, ahora es además un creador; con un cuerpo pensante. Esta creo que es la mayor característica del giro preformativo de las artes de los años 60’.
José Antonio Sánchez nos habla de un cuerpo pensante, porque ha acumulado más experiencia. Ya no se limita sólo al movimiento e incorpora otros lenguajes a su corporalidad, ya sea desde otras artes o de la propia tecnología. Hemos descubierto que muchas personas hablan de un estado de “extrañeza” del cuerpo al verse enfrentado a la tecnología, pero aquí nos referimos mas bien a un cuerpo que ha logrado incorporar otros lenguajes y/o tecnologías volviéndose un cuerpo pensante.
Si hablamos de multidsiciplinarismo, no podemos dejar de mencionar a Loie Fuller (1862 – 1928) quien es la primera que muestra un trabajo transdisciplinario entre teatro, danza y tecnología. Papel crucial, años mas tarde, es el de la Judson Church con sus experimentaciones donde existe una autorreflexión del cuerpo y la multiplicidad del movimiento. El cuerpo como vacío de contenido, como materia de reflexión. Surgen diversas preguntas: ¿Cómo nos movemos?, ¿qué nos mueve?, ¿Para qué nos movemos?.
Hay dos cosas fundamentales que, a nuestro juicio sientan las bases para todo lo que vivimos hoy en cuanto a corporalidad. La primera que ya mencionamos anteriormente es que el intérprete ya no sólo está al servicio de un coreógrafo, sino que es autor también; y la segunda es que lo importante ya no es la obra terminada, sino que el proceso de experimentación.
José Antonio Sánchez[1] dice "Quienes asisitieron en 1968 a la primera versión de Trío A. La mente es un músculo, de Yvonne Rainer, no pudieron dejar de advertir que a partir de entonces la danza habría de convertirse también en un modo de pensamiento. La indiferenciación de intérprete y coreógrafo en la danza de los sesenta alteró la concepción del bailarín como mero cuerpo ejecutor para aproximarla a la de cuerpo creador. No es de extrañar que fuera la generación de Yvonne Rainer la que, siguiendo el magisterio de John Cage y Ann Halprim iniciara ese fascinante mestizaje de danza y 'happening', en primer lugar, y danza y performance o danza y teatro algo más tarde”.
Desde entonces los caminos de la danza han sido muy diversos: algunos han recuperado la técnica, otros la emoción, la teatralidad, etc. Recordemos también que es en la Judson Church donde se hacen experimentos con cámaras y videos, en definitiva, donde se comienza a experimentar con los medios tecnológicos.
En esta época surgen las nuevas formas de manifestación como preformance, body art, happening, etc. El cuerpo pensante se enfrenta con su entorno social, se presentan constantes invasiones a lo privado, junto con una fuerte presencia de la tecnología. Hay una línea artística que lleva al cuerpo a sus límites, pasando por el desnudo y terminando en la anulación de la imagen corporal.